La vida es un viaje y quien viaja vive dos veces. La persona que parte sí o sí tiene algún cambio. Ya sea en los idiomas que sabe, en los puntos de vista con los que observa la vida o en las personas que lo rodean, el estilo de vida del individuo que cambia de lugar no vuelve a ser el mismo.

Y es normal que haya resistencia a cambiar quién eres, pero tal vez es lo que necesitas. 6 semanas donde descubras otra persona nueva dentro de ti.

Imagina solo por 10 segundos estar dentro de una nueva cultura, donde cada letrero por la calle se te dificulta entenderlo porque no son palabras de tu idioma, no conoces mucho el tipo de comida que te está rodeando, tienes miedo de comunicarte y que no te entiendan. Esto le pasó a una joven chapina a sus 18 años en Blumenau, Brasil.

Hay un proceso mental que inevitablemente se reinventa en este tipo de experiencias, y es el aprender. Porque casi todo lo que verás día a día es algo nuevo para tu mente y personalidad. Toda la cultura, fiesta y actitud acogedora de los brasileños es algo que hizo a una nueva Ana Laura.

Brasil es un país que tiene tanto para darte. Tuve la oportunidad de conocer argentinos, paraguayos, peruanos y por supuesto brasileños, y todos son tan diferentes. Específicamente en Blumenau, fundada por alemanes, era una ciudad ejemplo, en cuanto a la comida, el respeto, la organización, ¡todo era increíble!

Ana Friely

Una nueva persona más extrovertida y abierta a las personas, con un crecimiento personal que también hizo crecer su autoestima y con la convicción de que ahora puede generar un movimiento con un liderazgo que inspire a los demás. Es la joven chapina que regresó de aquella ciudad brasileña fundada por alemanes.

Considero que después de esta experiencia tengo las capacidades para ser una líder para generar un movimiento que ayude a mi país en el futuro, ya que estudio Relaciones Internacionales y me quiero enfocar en el sector público.

Ana Friely

6 semanas en otro país totalmente diferente, y con un celular dañado con el cual no podía tomar fotos. Podrá parecer tragedia, pero si algo está claro, es que Ana Laura tuvo muchísimas más nuevas experiencias que fotos, y son cosas que son difíciles de borrar de la persona en la que te convertiste.